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Hostal Triskel

Baquedano s/n, Pisco Elqui, CHILE

HOSTEL TRISKEL ::::::::::::: Pisco Elqui·CHILE

Interests
IMPLEMENTACION: El Hostel esta abierto a publico todo el año tenemos 7 comodas habitaciones con diferente capacidad de camas cada una con una capacidad total para 17 personas 4 baños con agua caliente todo el dia cada uno con ducha wc y lavamanos tambien tenemos un gran huerto con arboles frutales que producen sombra y sus generosos frutos durante todo el año.
COMO LLEGAR:
El Hostel esta ubicado en Pisco Elqui, a 1250 mts de altura entrando en la cordillera de los andes.
Para llegar dede Santiago tomas un bus hasta La Serena (6 Hrs) y ahi otro bus que te lleva directo a Pisco elqui (2,5 hrs) en pisco le pides al chofer del bus que te deje en la calle baquedano y a un poco mas de una cuadra esta el Hostel.

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¡Gracias por tu visita!
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Aline - May 18, 2007
hola yayo......
 
tu hostel es muy bueno.....
 
wir verbrachten super tage in pisco elqui.....im hostal triskel ist man gut aufgehoben......saubere und schoene zimmer....ein grosser garten, wo man grillen darf.....dadurch gibt es auch ab und an patys.....kann ich nur weiterempfehlen.....
saludos aline
 
Pame - June 1, 2007
No veo la hora de poder ir a conocer el hostal....las fotos estan top, el lugar shuuuper¡¡¡
Kaíke de Albuquerque - June 3, 2007
Hola Yayo! Mi gusto mucho las fotos de tu hostal! Y mejor que ellas solamente estando ahi en vivo! Creo que el vale de Pisco ahora es mas hermoso con tu hostal!Suerte! Voy  a enviarte las fotos de nosotros para que las ponga con as de tus amigos!!!! Saludos de Brasil!!!
Kaíke
Julia Juanna - Sept. 2, 2007
Hola amigos queridos.....
Pisco siempre fue uno de mis lugares favoritos de la cuarta region....el aire, las montanias, las estrellas, la gente linda y mas que nada las vibras magicas que uno siente al estar aya. Aunque aun no lo conosco, por lo que veo en las fotos, Triskel ya es parte de este lugar tan especial.
Me alegro mucho por ustedes y les deseo todo lo mejor.
anita contreras - Nov. 22, 2007
Amigos!!!!!! que riko que les estes llendo bien con el hostal, espero poder ir luego a conocerlo por fin y aprvechar de relajarme despues de un semestre agotador pero exitoso en la u. Un beso y cuidense y mucha suerte
 
Anita
March 30

HIstoria del Valle de Elqui

EL DESCUBRIMIENTO DEL VALLE DE ELQUI

Sabido es que Pedro de Valdivia llegó a Chile en 1540 y que, después de un arduo viaje fundó Santiago del Nuevo Extremo. Al hacerlo se dio cuenta de que era necesario asegurar el camino el inca que comunicaba con Perú.

El conquistador envió a Juan Bohón al norte para que estableciera un asentamiento intermedio que facilitara el viaje.

En 1544 levantó un caserío que llamaría La Serena en honor al pueblo en que nació Pedro de Valdivia que se llamaba Villanueva de La Serena. Las tierras aledañas fueron repartidas como encomiendas. Valdivia recibió el valle de Elqui.


Bohón se adjudicó terrenos nortinos hasta el valle de Copiapó. No pudo disfrutarlos por mucho tiempo porque los indígenas de la zona bajaron una noche quemando a cada persona y rancho que se hallase en su camino. El fundador de La Serena perece.

Inmediatamente pide Pedro de Valdivia a Francisco de Aguirre que se encargue de una nueva fundación del poblado. Para convencerlo le entregaron las valiosas encomiendas de Copiapó y Elqui. Así se hizo y en 1549 resurgió La Serena.


Posteriormente, corrió la leyenda de que la ciudad fundada por Juan Bohón no había sido destruida sino encantada. Sólo se hacía visible los viernes santos.

Don Francisco plantó viñas, cosechó trigo y explotó minas en sus haciendas elquinas de La Marquesa alta y baja. Fue el primero en obtener oro en los lavaderos de Andacollo.
Casi medio siglo después los jesuitas se instalaron en el valle de Elqui. Creían que habían muchos embrujos en la zona, por lo que trajeron muchas reliquias que los defendían de privaciones, casas endemoniadas y tormentas.

Ellos formaron una gran viña a lo largo del valle. Cuando llegó la orden de expulsión de la Compañía en 1767, se les daba un plazo de 24 horas para retirarse. Ese abandono obligado y prematuro hizo que dejaran grandes riquezas.

Cuentan las leyendas que los padres jesuitas habrían dejado ocultos tesoros inmensos de los que nada se sabe.

LA COLONIZACION EN EL VALLE DE ELQUI

"Cuando Pedro de Valdivia tomo posesión de este Valle (Copiapó) una de sus primeras acciones fue la de subirse en una huaca que solía ser lugar de culto del demonio y allí mando se pusiere una cruz grande, bien labrada ante la cual se puso de rodillas con todos los suyos adorándola humildemente y convidando a los indios a hacer lo mismo como lo hicieron".

 

La invasión hispana significó el vencimiento indio por la insaciable sed de oro cuyo objetivo era anular las culturas prehispánicas. La religiosidad de los pueblos era catalogada por los españoles como hechicería pagana, Idolatría que debía ser extirpada. Es así como de los primeros tiempos, los misioneros destruyen santuarios e imágenes sacras para clavar sus cruces y comienzan un largo y variado proceso de evangelización.

En el valle del Elqui, la primera etapa de este proceso se inicia luego de la refundación de La Serena (1549). Aquí se instalan las ordenes de Mercenarios, Dominicanos y Franciscanos, quienes recorrían las quebradas y valles interiores, celebrando la liturgia y catequesis a los naturales en sus oratorios y capillas levantados por los conquistadores españoles en sus mercedes de tierra.

La primera parroquia del valle se ubica en el pueblo de Elque, actual Tambo, a dos leguas del pueblo de Diaguitas. La jurisdicción de esta parroquia, abarcaba todo el territorio, comprendido entre las cadenas montañosas que formaba el valle regado por las aguas del río Elque, con excepción de La Serena.

A medida que se iban consolidando la presencia evangelizadora en el Valle, los pequeños oratorios, aledaños a las estancias, van dando lugar a una serie de capillas, muchas de las cuales se conservan, aunque remodelan hasta el dia de hoy.

En la comuna encontramos iglesias en todas las localidades a excepción de Cochiguaz, donde se realiza la misa en casas particulares. Las más antiguas son las de Alcohuaz y Montegrande. La de Pisco Elqui fue inaugurada en 1920, la de Paihuano, reconstruida luego del incendio de 1952, la de Quebrada de Pinto en 1999, menos esta última, todas estas iglesias están marcadas arquitectónicamente por la impronta del siglo XIX, época en la cual el auge económico de la región, permitió importar maderas a través del puerto de Coquimbo y estimuló el flujo de técnicos y artesanos europeos o de otros países.

Trata de Leyendas del Valle de Elqui

 

Cita

Leyendas del Valle de Elqui

CULEBRAS Y LAGARTOS ELQUINOS

Del Libro "El Indio y otras Leyendas de la Cuarta Región".

El valle de Elqui es el único sitio de la zona donde se habla mucho de las "culebras mamonas" y de los "lagartos enamorados", surgiendo variadas historias que bien vale la pena dar a conocer.
Zuñidla Bahamondes, de Paihuano, tenía una guagua de dos meses. La mujer, robusta campesina bien formada y de sanos pechos, estaba capacitada físicamente como para amamantar diez chiquillos. Sin embargo, su pequeño estaba cada día más débil. Se pensó en un mal de ojo, pero doña Albina Saavedra, la meica del lugar, pronosticó otra enfermedad, bastante curiosa:
- Lo que pasa, es que vos Zuñidla, tenís una culebra mamona; el bicho está sebao y se alimenta con tu leche que se la quita al chiquillo. La muy indina aparece cuando estai durmiendo y se da en el gusto; a la noche no te durmai y vai a ver.
Así lo hizo la joven madre. Simuló estar durmiendo y cuando estuvo todo en silencio sintió que algo subía a la cama, se arrastraba sobre las tapas y cuidadosamente buscaba uno de sus senos que empezó a ser succionado hasta dejarlo seco, luego fue al otro. Entonces Zuñidla de un salto se puso de pie y encendió la luz. Junto al bebé había una culebra estirada cuan larga era, a la vez que su cola la tenía puesta en los labios del infante para que no llorara si es que el niño despertaba y buscaba el pecho de su madre. Al sentirse descubierta el reptil se deslizó con rapidez hasta el suelo y se perdió por un orificio que había entre el piso y la muralla. Al día siguiente Zuñilda partió con su crío a casa de unos tíos que tenía en Varillar. Allá el vástago recuperó el color de sus mejillas, engordó y sanó del mal de ojo que muchos le habían pronosticado. Al final, doña Albina como buena meica, tenía toda la razón.
La señora Antonieta Vergara, antigua dama serenense ya fallecida, contaba siempre a sus amistades su extraño caso.
Cuando tenía diecisiete años fue a veranear a Peralillo. Una apacible tarde en que pasaba por un solitario callejón vio sobre una pirca un lagarto que la observaba con mucha atención. Ella, por supuesto, no le dio mayor importancia al hecho.
Al día siguiente fue en busca de duraznos al huerto de la casa donde pernoctaba, de pronto sus ojos se encontraron nuevamente con los de aquél lagarto del callejón, el que la miraba embelesado. Ahí ya empezó a preocuparse y la tensión aumentó una tarde en que estando de visita por tres días en casa de una amiga en Vicuña, vio al bichito muy quieto en un costado del parrón donde la chica tomaba once. Entonces narró su odisea. El dueño de casa apenas la escuchó le aclaró el asunto:
- Lo que ocurre es que ese lagarto se ha enamorado de usted, señorita.
- ¿Enamorado? - le parecía increíble.
- Aunque no lo crea- prosiguió el caballero - esos animalitos tienen debilidad por las jóvenes hermosas y no es broma, son muchos los casos que se cuentan, incluso siguen a su amada a lugares alejados; ya lo ve usted, desde Peralillo ha venido hasta aquí. ¿Cómo? He ahí el misterio.
Antonieta se asustó mucho y retornó a La Serena. Pasaron tres semanas. Una mañana al salir de casa sus pies tropezaron en la puerta de entrada con el cuerpecillo de un lagarto herido y moribundo; la chica lo tomó suavemente entre sus manos. Al parecer, era eso lo único que esperaba el inofensivo animalito, expirar junto a la mujer de la cual habíase enamorado.
El caso es verídico. ¿Cómo dio el lagarto con el hogar de la muchacha, distante casi ochenta kilómetros del pueblo que provenía?
Un verdadero enigma.

LEYENDA DEL CRISTO ELQUINO

Cerca del año 1920, Domingo Zárate Vega recibió toda la herencia que le correspondía de su padre, que era bastante abundante. Rápidamente, despilfarró todos sus bienes apostando en carreras de caballos a la chilena en Vicuña. Después de ello, no le quedó ni hogar ni nada fuera de una profunda depresión. Decidió aislarse y entregarse a la meditación habitando cuevas en la cordillera.
Se retiró al silencio por cuatro años y durante ese tiempo su barba y su pelo crecieron sin que nunca más fuesen cortados. De ahí en adelante, vistió un sayal o túnica café y sandalias.
En ese tiempo sintió que con una familia de criadores de cabras de la montaña estaba a gusto y que podía continuar su vida de oración con ellos. Así lo hizo hasta 1927.
En este año se apareció por primera vez en la plaza del pueblo de Alcohuaz y predicó a las pocas personas presentes. Exponía la idea de que un mundo debe acabarse y otro empezar.
Así siguió enseñando de pueblo en pueblo. Se lo vio en Horcón, La Unión (actual Pisco Elqui), Paihuano, Rivadavia, Vicuña y La Serena. Llegó, incluso, a Santiago donde predicó en varias plazas frente a grandes multitudes de personas que oían con atención.
Mucha gente se le fue uniendo en su peregrinación y hasta la prensa siguió al Cristo de Elqui en su travesía. Así se hizo famoso en el país entero. El resto de su vida no paró de predicar, pero de a poco la gente lo fue olvidando. Al punto que nadie sabe dónde pasó sus últimos días.

Leyenda local muy difundida, con distintas interpretaciones, pero fue realidad.

 

NARRACIÓN E HISTORIA DE TRES HERMANOS CAMPESINOS

 

      Un pirquinero llamado Raymundo, mantenía en su poder un mapa, se trataba de un tesoro que permanecía enterrado  en el cementerio del pueblo, y las indicaciones sobre su ubicación, era una cruz pintada de dos colores, mitad roja mitad azul, con una inicial en el centro, una letra A – el cual se trataba de un ataúd que en su interior estaba lleno de monedas de oro.

 

    Un día por las cosas del destino que suceden, llegó a poder de tres hermanos campesinos, Ramón, Pedro y Floro, un buen día, los tres hermanos se pusieron de acuerdo y tomaron dirección en la noche hacia el cementerio, les fue fácil ubicarlos guiado por el mapa que poseían, efectuando las tareas del desentierro, lo encontraron pero no lo retiraron, decidieron ir en consulta con un anciano del lugar que sabía  más al respecto sobre el entierro, acordaron de repartirlo en iguales cantidades. Una vez hecha la consulta, el anciano les dijo que había que esperar un año después del descubrimiento, por cuanto antes podrían tener malas consecuencias al hacer uso de ellas. Que había que desenterrarlo en la noche de San Juan, el 24 de Junio después de las 24

horas. De inmediato los tres hermanos, quedaron de acuerdo en no hacerlo hasta la fecha indicada, pero Ramón, quebrantó el acuerdo y decidió ir una noche sólo al cementerio, cavó y abrió el ataúd y sacó varias monedas, al sospechar los otros dos hermanos le fueron a consultar a la conviviente dónde se encontraba Ramón. Esta les dio una especificación muy vaga sobre su paradero, y de inmediato ésta se dirigió hacia el cementerio, en vista que Ramón no había regresado en todo el día, ya que era de noche, y con las indicaciones que éste le manifestará muy pronto dio con el lugar indicado encontrándolo muerto con las dos  manos apretadas y llenas de monedas. Se las sacó y se retiró, al llegar a su domicilio Margot también murió.

 

   Pedro de inmediato juntó las monedas que ella trajo y fue a dejarlas al cementerio, pensó que todavía no se cumplía el plazo de un año para retirarlas, al abrir el cajón o ataúd para guardar las monedas, de sorpresa se encuentra con el cuerpo de Raymundo convertido en difunto, lanzó un grito de terror y al instante falleció. Al tener conocimiento de todos estos acontecimientos Floro decidió irse para Santiago. Llegando la noche de dirigió al cementerio, sacó todas las monedas de oro, en los momentos que efectuaba ese trabajo alguien lo vio y se acercó. Este de inmediato reflexionó y le dio muerte, de regreso a casa, le manifestó a su madre que se iba, se dirigió rumbo a la Estación, la madre intranquila optó la misma decisión, subió al tren momentos antes de la partida y lo ubicó en unos de los asientos de los carros, encontrándolo muerto con la maleta llena de monedas.

 

   Este relato sucedió en unos de los sectores del Valle de Elqui, por razones obvias se reserva la ubicación.

En 1901.                   

 

LEYENDA DE LAS LÁGRIMAS DE ORO

En la conquista española, Serena fue quemada reiteradamente por los indígenas.
La segunda vez se salvaron algunos indios de naturaleza pacífica y tomaron de rehenes a algunos españoles. Entre los rehenes había un español que era un capitán que se hizo amigo de los indígenas. Este capitán se enamoró perdidamente de la hija del jefe de la tribu.
El capitán fue a pedir la mano de su querida a su amigo el jefe. Su hija estaba de acuerdo y pusieron fecha de matrimonio. Un dia iba la pareja de enamorados conversando por el Rio Elqui. Pero había un indio enamorado de la india. En un ataque de celos toma un mazo y desnuca partiendo el cráneo del capitán. La joven india rompió en lamentos de abundantes lágrimas, abrazando al capitán. Levanta la mirada y ve al asesino perplejo. La indiecita parte a buscar venganza por su amado y en forma de defensa el indio le da un mazo y así quedan los dos cuerpos a un lado del trecho del río Elqui.

Se hace una ceremonia de duelo indígena en donde despiden a la pareja de enamorados. Pasa el tiempo cuando los indios se dan cuenta que en el lugar de la muerte de los enamorados, crecía una plantita, que con el pasar de los meses, se trasforma en un árbol que tenía un fruto con forma de lágrima. Y cuando maduró era amarillo como el oro. Este fruto se multiplicó tanto como el amor de esta pareja y es la que hoy se conoce como Papaya.


Leyendas del Valle de Elqui

CULEBRAS Y LAGARTOS ELQUINOS

Del Libro "El Indio y otras Leyendas de la Cuarta Región".

El valle de Elqui es el único sitio de la zona donde se habla mucho de las "culebras mamonas" y de los "lagartos enamorados", surgiendo variadas historias que bien vale la pena dar a conocer.
Zuñidla Bahamondes, de Paihuano, tenía una guagua de dos meses. La mujer, robusta campesina bien formada y de sanos pechos, estaba capacitada físicamente como para amamantar diez chiquillos. Sin embargo, su pequeño estaba cada día más débil. Se pensó en un mal de ojo, pero doña Albina Saavedra, la meica del lugar, pronosticó otra enfermedad, bastante curiosa:
- Lo que pasa, es que vos Zuñidla, tenís una culebra mamona; el bicho está sebao y se alimenta con tu leche que se la quita al chiquillo. La muy indina aparece cuando estai durmiendo y se da en el gusto; a la noche no te durmai y vai a ver.
Así lo hizo la joven madre. Simuló estar durmiendo y cuando estuvo todo en silencio sintió que algo subía a la cama, se arrastraba sobre las tapas y cuidadosamente buscaba uno de sus senos que empezó a ser succionado hasta dejarlo seco, luego fue al otro. Entonces Zuñidla de un salto se puso de pie y encendió la luz. Junto al bebé había una culebra estirada cuan larga era, a la vez que su cola la tenía puesta en los labios del infante para que no llorara si es que el niño despertaba y buscaba el pecho de su madre. Al sentirse descubierta el reptil se deslizó con rapidez hasta el suelo y se perdió por un orificio que había entre el piso y la muralla. Al día siguiente Zuñilda partió con su crío a casa de unos tíos que tenía en Varillar. Allá el vástago recuperó el color de sus mejillas, engordó y sanó del mal de ojo que muchos le habían pronosticado. Al final, doña Albina como buena meica, tenía toda la razón.
La señora Antonieta Vergara, antigua dama serenense ya fallecida, contaba siempre a sus amistades su extraño caso.
Cuando tenía diecisiete años fue a veranear a Peralillo. Una apacible tarde en que pasaba por un solitario callejón vio sobre una pirca un lagarto que la observaba con mucha atención. Ella, por supuesto, no le dio mayor importancia al hecho.
Al día siguiente fue en busca de duraznos al huerto de la casa donde pernoctaba, de pronto sus ojos se encontraron nuevamente con los de aquél lagarto del callejón, el que la miraba embelesado. Ahí ya empezó a preocuparse y la tensión aumentó una tarde en que estando de visita por tres días en casa de una amiga en Vicuña, vio al bichito muy quieto en un costado del parrón donde la chica tomaba once. Entonces narró su odisea. El dueño de casa apenas la escuchó le aclaró el asunto:
- Lo que ocurre es que ese lagarto se ha enamorado de usted, señorita.
- ¿Enamorado? - le parecía increíble.
- Aunque no lo crea- prosiguió el caballero - esos animalitos tienen debilidad por las jóvenes hermosas y no es broma, son muchos los casos que se cuentan, incluso siguen a su amada a lugares alejados; ya lo ve usted, desde Peralillo ha venido hasta aquí. ¿Cómo? He ahí el misterio.
Antonieta se asustó mucho y retornó a La Serena. Pasaron tres semanas. Una mañana al salir de casa sus pies tropezaron en la puerta de entrada con el cuerpecillo de un lagarto herido y moribundo; la chica lo tomó suavemente entre sus manos. Al parecer, era eso lo único que esperaba el inofensivo animalito, expirar junto a la mujer de la cual habíase enamorado.
El caso es verídico. ¿Cómo dio el lagarto con el hogar de la muchacha, distante casi ochenta kilómetros del pueblo que provenía?
Un verdadero enigma.